¿El tiempo es oro o es vida?
14 May 2018

¿El tiempo es oro o es vida?

14 May 2018

“El tiempo es una ilusión”, decía Albert Einstein. Si le preguntáramos a un pájaro “¿qué hora es?”, y éste pudiera contestarnos, nos diría tranquilamente, “vaya pregunta, pues ahora!”
Gestionamos nuestras vidas alrededor de un concepto que marca nuestras agendas y del que pocas veces hacemos una profunda reflexión. Muchas personas la hacen cuando les diagnostican una enfermedad incurable o tienen un terrible percance que les cambia la vida.

No quiero ponerme dramático, pero sí compartir que somos más buenos “haciendo” que “pensando”. Inspirado en el modelo de aprendizaje de Kolb (ver gráfico), se ha demostrado que la mayoría de personas nos sentimos cómodas en el cuadrante de “la acción sobre lo concreto” (distribuyo mi tiempo y sigo mi agenda planificada), y la minoría, al cuadrante de “la reflexión sobre lo concreto” (¿estoy distribuyendo el tiempo de mi vida como realmente quiero?).

 

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«No puedes llamarlo “éxito” si te encuentras en medio del “fracaso”.

El tiempo es oro

Esta frase tiene muchas interpretaciones y la que quiero explorar ahora es la que está relacionada con el dinero. Dedicamos mucho tiempo a trabajar, en algunas ocasiones (las pocas) por pura pasión, sin importarnos qué obtendremos a cambio de ello, y en otras (las muchas) por una necesidad de conseguir unos ingresos para llevar una vida “digna”, donde cada persona le da su significado y le pone su baremo, principalmente, en función de su educación, valores y experiencia vital. Los hay incluso, que lo hacen comparándose con otros.

Uno de los paradigmas en el que viven las personas que dedican su tiempo a conseguir/alcanzar/ganar es “cuando tenga/alcance/gane lo suficiente, podré dedicar el tiempo a lo que realmente quiero”.

Como dice en una sabia reflexión Pepe Mújica, ex presidente de Uruguay, “cuando compras, el precio no es el dinero que pagas por ello, sino el tiempo de tu vida que has invertido (gastado) para conseguir ese dinero.”

Hay personas que llegan al fin del día o de la semana exhaustos. En ese estado, difícilmente pueden disfrutar de los suyos al 100%, pues necesitan energía y tiempo para recuperarse. Habría que tener en cuenta el tiempo que necesitamos para recuperar nuestra vitalidad. Otras veces, lo que hacemos es trabajar duro, durísimo, navegando en la incertidumbre y bajo la presión de conseguir resultados, con la esperanza puesta en las vacaciones: el fin de semana es la más cercana, y el verano, la más deseada. Para algunos, el tiempo en el trabajo se hace largo y las vacaciones vuelan.

En cualquier caso, una buena reflexión es calcular bien qué es lo que realmente necesitamos para vivir “dignamente”, y hasta qué punto estamos atrapados en la cautivadora trampa del consumismo. A veces, una pequeña excursión por un bosque el fin de semana nos ayuda a saber lo que realmente necesitamos. Recorrer unos días el camino de Santiago, es otra de mis recomendaciones para poner el tiempo en perspectiva y nuestras grandes necesidades en tela de juicio.

“Todas mis posesiones por un momento más de tiempo.” Isabel I

El tiempo es vida

Otra perspectiva de analizar el tiempo es midiendo el grado de importancia y urgencia de lo que hacemos. El reconocido best seller de Steven Covey “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”, nos lo explica con su matriz de urgente e importante (ver gráfico). La efectividad vista como ahorro de tiempo para alcanzar nuestras metas.

En este sentido, tratamos el tiempo como algo que se escapa y del que hay que sacar el mayor provecho. Admirando el gran legado de Covey en el campo del liderazgo y los negocios, humildemente me pregunto si este apartado de su libro no será un leño más que aviva el fuego del paradigma del crecimiento, la competitividad y el consumismo.

En cualquier caso, y volviendo a una reflexión más objetiva, en mi experiencia, cuando trabajo con directivos, es interesante observar cómo el mundo en que vivimos nos ha engullido en el cuadrante de urgente e importante, dejando de lado muchas veces lo importante y no urgente, como quedar con los amigos, llamar a un ser querido, salir al cine o ir a cenar con alguien especial en nuestras vidas.

Es un ejercicio que suele regalar momentos de toma de conciencia poderosos para los participantes, una vez han superado la primera reacción de actitud victimista (“yo no puedo hacer nada”).

La vida con sentido: el propósito vital

La última perspectiva del tiempo que quiero abordar es la del propósito vital. Quizá sea este un apartado que estaría dentro de “la reflexión de lo abstracto” en la matriz de Kolb, y por eso lo he querido dejar para el final.

¿Cuál es el sentido de mi trabajo?

¿Y el de mi vida?

¿Qué legado quiero dejar?

Es importante saber cuál es nuestra visión, misión y valores personales. Todas las organizaciones tienen los suyos. Unas con más éxito que otras en el “walk the talk”, pero en cualquier caso, todos necesitamos tener un sentido en el trabajo del “para qué” hacemos las cosas. Y la visión y la misión están para eso. Nos ayudan a tomar decisiones tanto estratégicas como operacionales. Pero volviendo a la relación con el tiempo ¿te has parado alguna vez a hacer este ejercicio para ti? ¿Cuál es tu visión y tu misión? Si no lo has hecho todavía, es un poderoso ejercicio que vale la pena.

Tu tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de otro. Vive tu propia vida; todo lo demás es secundario.

Steve Jobs

Esta reflexión personal suele llevar a un nivel de conciencia que deriva en dos posibles conclusiones: la primera, y más importante, un sentimiento de satisfacción por sentirse que uno/una está donde quiere estar, y la segunda, si no es así, puede llevar a dar el primer paso hacia un cambio de rumbo.

4 cosas que puedes hacer para que tu tiempo sea oro y vida

Visualiza tu futuro

Haz un ejercicio de verte dentro de 5 o 10 años. A qué te dedicas, qué haces, dónde vives, con quien compartes tu tiempo a lo largo del día. Qué te ha ayudado a llegar hasta ahí. Qué has tenido que dejar atrás. A qué te has atrevido. Construye una frase que refleje tu propósito vital.

Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo.

Mario Benedetti

Acepta el presente

La vida es un camino, en el habrá difíciles montañas que escalar, valles donde descansar y playas para disfrutar.

No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.

Jean Paul Sartre

Aprende del pasado

Todo lo que pasa es lo que tiene que pasar. Sé paciente y perseverante a la vez en la búsqueda de tus sueños.

Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.

George Santayana

Actúa

Si no repartes tu tiempo cómo realmente quieres, haz algo para cambiarlo. Haz que las cosas más importantes de tu vida sean las cosas a las que dedicas más tiempo.

Deja de actuar como si la vida es un ensayo. Vive este día como si fuera el último. El pasado ya se ha ido. El futuro no está garantizado.

Wayne Dyer

 

Desarrollo el bienestar de personas y organizaciones

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